¡Qué verdades o realidades encontramos en la lectura de Esteve! Es casi como mirarte ante el espejo del pasado. El joven maestro con título profesional pero completamente inexperto en el precioso arte de le enseñanza. El maestro que a falta de herramientas psicopedagógicas, trata de copiar las técnicas que veía en sus maestros de la facultad y que no siempre resultan para todos los grupos.
Aún recuerdo (tal como lo narra Esteve) que en mis primeras clases casi temblaba al encontrarme con las miradas de muchos jóvenes y que me sacaba un peso de encima cuando el timbre anunciaba el fin de la hora de la clase.
Es indudable que hemos aprendido con el ensayo y el error. El tiempo y las experiencias vividas ante los distintos grupos y un buen número de años te otorgan la capacidad de ser cada día un mejor profesor. Desde luego que al poner tu mejor esfuerzo para lograr mejores aprendizajes y moldear el sentido humano de esos jóvenes que aún necesitan bastante orientación como personas, es lo que te hace ser mejor. Los esfuerzos que manifiestes durante el semestre se verán reflejados, tanto en sus calificaciones como en los agradecimientos que espontáneamente surgen al término del curso.
En la escuela hemos sido maestros, pero también alumnos. Hemos aprendido mucho en el interactuar con nuestros estudiantes, a ellos también les debemos mucho de nuestra formación como mejores seres humanos, pues muchas veces nos han hecho reflexionar sobre nuestra actuación en momentos críticos.
Espero que mi aportación atrasada sea de utilidad para los demás compañeros.
Hasta pronto a tod@s y mis mejores deseos para este año.
Aún recuerdo (tal como lo narra Esteve) que en mis primeras clases casi temblaba al encontrarme con las miradas de muchos jóvenes y que me sacaba un peso de encima cuando el timbre anunciaba el fin de la hora de la clase.
Es indudable que hemos aprendido con el ensayo y el error. El tiempo y las experiencias vividas ante los distintos grupos y un buen número de años te otorgan la capacidad de ser cada día un mejor profesor. Desde luego que al poner tu mejor esfuerzo para lograr mejores aprendizajes y moldear el sentido humano de esos jóvenes que aún necesitan bastante orientación como personas, es lo que te hace ser mejor. Los esfuerzos que manifiestes durante el semestre se verán reflejados, tanto en sus calificaciones como en los agradecimientos que espontáneamente surgen al término del curso.
En la escuela hemos sido maestros, pero también alumnos. Hemos aprendido mucho en el interactuar con nuestros estudiantes, a ellos también les debemos mucho de nuestra formación como mejores seres humanos, pues muchas veces nos han hecho reflexionar sobre nuestra actuación en momentos críticos.
Espero que mi aportación atrasada sea de utilidad para los demás compañeros.
Hasta pronto a tod@s y mis mejores deseos para este año.
